SANTIAGO

 

IMEKO: una propuesta para reciclar y reutilizar el plástico de las colillas de cigarro

En menos de cinco minutos se consume un cigarrillo. La colilla, sin embargo, puede llegar a permanecer más de 500 años en el medio ambiente, ya que está hecha de un plástico que no se biodegrada. En este escenario, parece un absurdo utilizar plástico en un producto que es prácticamente desechable.

Peor aún, de los 5.000 millones de cigarrillos diarios que se consumen en el mundo, el 70% se desecha al medio ambiente y termina constituyendo aproximadamente del 40% de los objetos recogidos en las actividades de limpieza costera y urbana, según la Organización Mundial de la Salud. Y es que una sola colilla puede llegar a contener cerca de 7 mil compuestos químicos tóxicos, entre los que se cuenta la nicotina, metales pesados y compuestos carcinógenos. Basta una colilla para contaminar hasta 8 litros de agua.

Chile es el mayor consumidor de cigarrillos en América, y sólo en Santiago se recolectan al año más de 2 toneladas de colillas de las calle. Esta fue la razón que motivó a un grupo de profesionales de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de Valparaíso a desarrollar una nueva industria de reciclaje con la idea de recuperar la materia prima de manera limpia y sustentable para darle un nuevo uso y revalorizar así el plástico de las colillas.

Se trata de IMEKO, un proyecto desarrollado por Valery Rodríguez, Jennifer Araya y Germán Brito, que busca recolectar, transformar y revalorizar las colillas de cigarro. Lo hacen primero a través de la recolección, por medio de contenedores especializados y con el apoyo de organizaciones y empresas. Luego viene un proceso químico que remueve todas las sustancias tóxicas y del cual se recupera un plástico llamado ‘acetato de celulosa’, que puede ser transformado en nuevos productos y completamente reciclables. En definitiva, mientras más larga vida útil podamos darle al plástico, mayor va a ser el impacto porque se está evitando producir más plástico.

Pero para lograr un ‘Chile sin colillas’, sin embargo, queda un camino largo por recorrer, opina Valery Rodríguez, aunque en IMEKO están convencidos que sí es posible. “Creemos que el camino es sin duda comenzar por la educación ambiental. Que la gente comprenda que las colillas son un residuo tóxico, y que por tanto no deben estar en el suelo, calles, o naturaleza. Dejar de ver como algo normal que la gente bote las colillas en cualquier parte, creyendo que esto no tiene una consecuencia”, opina.

¿Qué puedes hacer tú?

Desde tu hogar. Puedes reciclar las colillas recolectándolas en un recipiente hermético y llevarlas a los puntos de recolección de IMEKO. Revisa la lista aquí

Desde tu empresa o institución. Puedes suscribirte a un plan y ser parte de la red de empresas que colaboran y hacen posible el reciclaje de colillas de cigarro. Obtendrás la instalación de contenedores, retiro periódico y reciclaje de colillas, contar con el sello IMEKO de medición de impacto ambiental de colillas recolectadas, y acceso a productos fabricados a partir de tus propias colillas.

Desde tu ONG o agrupación ciudadana. Si eres parte de una ONG medioambiental y te interesa reciclar las colillas que se junten en actividades organizadas por ustedes, contacta a IMEKO y los apoyará en la difusión del evento y recibirá las colillas recolectadas. Contáctalos en contacto@imeko.cl.